TECNICA DEL DIÁLOGO INTERNO
El diálogo interno
forma parte de una persona y de la autoestima que tendrá la misma según los
resultados que obtiene tras ese diálogo interno. Cuando
hablamos de diálogo interno, nos referimos a ese diálogo que se genera en el interior
de uno mismo y que surge de cuestionamientos, de planteamientos y otras
cuestiones que provocan que reflexionemos internamente acerca de
esas cosas.
El tener
un diálogo interno positivo hará que seamos personas con una
buena confianza y predisposición a la hora de afrontar algún problema o
situación, mientras que si hacemos lo contrario nuestra confianza será baja y
afrontaremos cada problema o situación esperando lo peor o no explotando de la
mejor manera el momento adecuado para lograr el éxito.
Un buen diálogo
interno llevará, como dijimos antes, a una alta autoestima,
mientras que un mal diálogo interno provocará falta de confianza en sí mismo y
sus posteriores consecuencias.
El diálogo interno cambia tu
cerebro, lo que te dices a ti mismo te define
El impacto del diálogo interno
en nuestra conducta y personalidad es un tema que siempre ha interesado a los psicólogos. Sabemos, no obstante, que en
los últimos años abundan los libros y las publicaciones sobre autoayuda y
desarrollo personal que nos animan a cuidar esta dimensión. Sin embargo, es
interesante saber que el tema del discurso interno cuenta con estudios que
datan de principios del siglo XX.
Fue de hecho, Lev Vygotsky, célebre psicólogo ruso,
quien se preguntó por primera vez si el cerebro usa
los mismos mecanismos cuando la persona habla en voz alta que cuando lo hace en
silencio y para sí mismo. La respuesta a esta pregunta no puede ser
más curiosa: diversos estudios nos demostraron que cuando mantenemos esas
charlas internas tan comunes se activan áreas como el giro frontal inferior
izquierdo (área de Broca) presentes también cuando nos comunicamos en voz alta.
El discurso interno es, por lo
tanto, un fenómeno complejo y multifacético, tanto que deberíamos ser más
conscientes sobre cómo afecta a nuestro cerebro y a nuestra salud psicológica.
Un ejemplo, Charles Fernyhough psicólogo de la Universidad de
Durham, en Reino Unido, nos explicó en su libro Voces Internas, que
esa charla interna genera cerca de 4.000 palabras por minuto. Es decir, el
diálogo interno trabaja 10 veces más rápido que el habla verbal.
Por tanto, todo lo que acontece en nuestra mente, cada idea, pensamiento,
autoinstrucción y aseveración, tiene en nosotros un impacto enorme; tanto
positiva como negativamente.
Charla interna negativa,
emociones y cerebro
John H. Krystal, editor de la revista científica Biological
Psychiatry y profesor de la Escuela de Medicina de la
Universidad de Yale, llevó a cabo un estudio donde demostrar el impacto de las
emociones en nuestro cerebro. Algo que puso en evidencia cómo el
diálogo interno negativo y persistente debilitaba múltiples estructuras
neuronales haciendo a las personas mucho más vulnerables al estrés.
Estructuras como la ínsula y la
amígdala mostraban una elevada hiperactividad. Estas áreas relacionadas
con emociones como el miedo o la atención hacia las amenazas de nuestro entorno
nos sumen en ocasiones en estados de gran desgaste psicológico. Es más, no
podemos dejar de lado que el diálogo negativo es ese sustrato que
alimenta la ansiedad y que nos sitúa menudo, en el laberinto de una depresión.
Pensamientos y salud: ¿y si nos
hablamos de manera más afectuosa?
Es necesario que tomemos
conciencia de una cosa. Nuestro diálogo interno puede afectar de manera
directa a nuestra salud, tanto física como psicológica. Esa charla
limitante que recorta autoestimas, que apaga nuestro potencial, nuestros
recursos y oportunidades, merece una mayor dedicación para cambiar su enfoque.
Debemos ser capaces de cambiar
ese discurso tan nocivo. Un recurso sencillo para lograrlo es el siguiente: en
lugar de hablarnos en primera persona (yo soy esto, por qué habré hecho
aquello) lo ideal es empezar a dirigirnos a nosotros en
segunda persona. Asumiremos el papel de ese amigo que desea lo mejor para
nosotros pero que, al mismo tiempo, siempre está atento para corregir nuestros
discursos mentales.
Un ejemplo de este recurso sería
el siguiente diálogo: “entiendo que estés preocupado, pero recuerda que tienes
recursos para superar esto. Ya lo has hecho otras veces, así que confía en ti. Mereces lo mejor, eres fuerte, inténtalo”.
AUTOINSTUCCIONES:
Las auto instrucciones son una técnica que permite la
modificación o sustitución de las auto verbalizaciones internas que el sujeto
utiliza antes, durante y después de enfrentarse a una situación aversiva, por
otras verbalizaciones más adaptativas.
A continuación hablaremos sobre los objetivos de las auto instrucciones, las fases con las que se realiza el entrenamiento en auto instrucciones, cuál es la tasa de eficacia y finalmente cuándo se recomienda la aplicación de este entrenamiento en auto instrucciones.
¿Cuáles son los objetivos de las auto instrucciones?
Favorecer la autorregulación de la conducta y aumentar
la creencia y la autoconfianza en la propia capacidad de ejecutar dicha
conducta. Por ejemplo, cambiar la auto verbalización negativa “todo me sale
mal” por otra más positiva como “cometer errores es normal”, nos permite
disminuir los sentimientos negativos que nos autogeneramos al verbalizarnos
frases poco constructivas.
Conocer las auto verbalizaciones que tiene el sujeto.
Modificar el diálogo interno para que lo que la
persona se diga no suponga una interferencia para sí misma en la ejecución o
gestión de una tarea específica.
¿Cómo se entrenan las auto instrucciones?
Durante todo el proceso de desarrollo del
Entrenamiento en auto instrucciones vamos a contar con dos figuras importantes:
el modelo, es decir, la persona que guía al sujeto que quiere cambiar sus
verbalizaciones, y la persona que observa a este modelo, la cual denominaremos
observador/sujeto.
A continuación, os explicaremos todos los apartados del Entrenamiento en Auto instrucciones con un ejemplo de su ejecución: enseñamos a un adolescente a que lleve a cabo más auto instrucciones positivas cuando ha de pensar que se ha de afrontar a un examen.
1. Modelado cognitivo
El modelo lo hace todo. Dice en voz alta la nueva auto
instrucción y ejecuta la conducta. El sujeto/observador sólo observa, escucha y
atiende.
El modelo está delante de una hoja de papel que simula un examen y se dice en voz alta: “Tranquilo, sabes el temario y lo harás bien”. El adolescente mientras observa. El modelo se sienta y simula empezar a hacer el examen.
2. Modelado cognitivo participante
El modelo verbaliza las instrucciones mientras el
sujeto realiza la tarea.
El modelo se va diciendo a sí mismo frases positivas, auto instrucciones positivas, y con ello aumenta su autoeficacia. El adolescente mientras observa.
3. Auto instrucciones en voz alta
El sujeto es el que realiza la tarea a la vez que verbaliza las instrucciones en voz alta, de forma manifiesta.
El adolescente se pone delante de una hoja de papel que simula un examen y se dice en voz alta: “Tranquilo, sabes el temario y lo harás bien”. El modelo ahora es quien observa y le ayuda a recordar las frases motivadoras.
4. Auto instrucciones en voz baja
El sujeto realiza la tarea verbalizando las
instrucciones en voz baja, susurrando.
El adolescente se va repitiendo las frases motivadoras anteriores, pero ahora lo hace en voz baja.
5. Auto instrucciones encubiertas
El sujeto realiza la tarea mientras piensa las auto instrucciones,
de forma interna.
El adolescente se va repitiendo las frases motivadoras anteriores, pero ahora lo hace para sí mismo.
¿Cuál es la eficacia del Entrenamiento en auto instrucciones?
Para garantizar su utilidad y eficacia es importante
tener en cuenta diferentes aspectos:
Adecuar el formato a las características del paciente. Si tratamos con niños/as es útil el uso de técnicas que fomenten la imaginación o medios audiovisuales y también el refuerzo positivo.
Implicar al sujeto en el entrenamiento en auto
instrucciones.
Seleccionar aquellas verbalizaciones que ya utilicé,
de modo que se sienta familiarizado con las nuevas instrucciones, sintiendo que
forman parte de él.
Facilitar la generalización del uso de auto instrucciones
a diferentes contextos y momentos.
Comenzar con auto instrucciones más concretas y luego
más generales.
¿Cuándo podemos aplicar el Entrenamiento en auto
instrucciones?
Las auto instrucciones se aplican en varios contextos
y para el manejo de diferentes trastornos o conflictos, por ejemplo, en el caso
del TDAH en niños, la resolución de problemas y el afrontamiento del estrés.

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